jueves, 6 de junio de 2013

La comida sabe mejor acompañada de una bebida.




Vengo, vengo y traigo azúcares de todos los sabores. Usted escoja la mirada e  inicie el proceso largo, mecánico y cotidiano de darle vuelta tras vuelta con el objeto de metal hundido entre lo que aún no esta fundido. Revuelva sin miedo como desordenando memorias, como repitiendo la ropa, dibujando nubes. Revuelva. 
Obtendrá la mirada escogida con un sabor profundamente que le llega al corazón  respire el aroma a real  que le inunda el cuerpo con la temperatura ideal para abrazar y...beba hasta la ultima gota  como alcohólico que esta viendo el bar apagándose, disfrute el encuentro entre dos miradas los sabores diferentes se derrumban sobre sus miles de papilas gustativas, entre lo que toca la lengua la bebida entre que los ojos no parpadean.  Entre que ya no hay mundo si no hay la bebida y la mirada fija.  Ese momento incómodamente arrollador que lo desnuda todo...  se acaba la bebida. ¿Donde está la magia? 

Deb.